miércoles, 2 de enero de 2013

Al final siempre es lo mismo. Hacerse ilusiones no es bueno, no cuando te acaban desilusionando. 
Empiezas con miedo, diciéndote a ti misma que te controles sin emocionarte de mas. Entonces es cuando te dicen que confíes  que les des tu mano y cierres los ojos porque no te pasara nada. Les haces caso, lentamente o de supeto, pero acabas confiando, y....¡ZAS! Ya no están a tu lado. Su mano agarra a otra persona y te das cuenta de que realmente tus ojos estaban cerrados, y de que inconscientemente te han ido enganchando. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario