domingo, 30 de diciembre de 2012
¿Por qué me miras así? Sólo pasé por debajo de una escalera. No creo en la mala suerte. A decir verdad, tampoco creo en la suerte misma. La veo como un escudo. Me genera el mismo sentimiento que Dios. La gente vive buscando consuelo para la adversidad, pero jamás busca respaldo para la felicidad. Considero bastante simple recurrir a cualquier Dios en un momento de desesperación. Lo tomo como un signo de dependencia. Es normal creer que lo buenos tiempos llegan porque los merecemos. Es igualmente normal creer que los malos tiempos llegan porque así Dios lo quiso. Creo que no tiene un sustento lógico. Entonces, por favor, déjame pasar por debajo de esa escalera. Dejame romper espejos, tirar sal. Dios no se va a hacer cargo de las "consecuencias"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario