jueves, 27 de diciembre de 2012
Unidas por unas fuertes Cadenas
Venga, dame la mano y caminemos las dos juntas por este complicado mundo en el que nos ha tocado vivir. Si he de elegir a alguien con quién pasar mis días, a alguien a quién ver cada día que me despierte, no elegiría a un hombre. Serías tu mi compañera, Sara. Cada vez tengo más claro que eres una de las cosas más importantes que me han pasado en la vida, y una de las mejores, claro está. No sé que haría sin ti, ni como sería yo si no te tuviese a mi lado todo este tiempo. Aun que no te lo diga demasiado, te agradezco todas esas veces que no dejas de incordiarme con tus tonterías y de aplastar mis órganos internos en un intento de abrazo cariñoso. Que en realidad lo es, porque es especial a su manera. Nadie me ha abrazado así nunca, ni nadie me ha hecho sentir como tu lo haces, mi princesa. En estes momentos, te antepondría a todo lo que fuese necesario. Lo juro.
En los últimos meses estamos más unidas que nunca. Vamos desnudando nuestras almas para que, la una a la otra, nos comprendamos y nos apoyemos, guardando secretos inconfesables que ni siquiera nosotras sabemos porque lo son.
Te quiero con todo mi corazón, pequeña, porque después de todo, mereces que sea tuyo.
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